En este apartado es importante hacer referencia a los efectos de la música en el individuo, a la función de la musicoterapia en los tratamientos psiquiátricos y a la visión de la musicoterapia en los diversos enfoques filosóficos que enmarcan las terapias psicológicas. Teniendo estos referentes es posible concluir cuál es el papel de la musicoterapia en el proceso de insight.
En el artículo de María José Varas S., Musicoterapia y Gestalt se pone de manifiesto tres niveles o etapas de los efectos de la música en el individuo:
- Nivel 1 “Dejarse tocar o permeabilizar”. El estímulo llega, como algo externo a nosotros que nos toca y de alguna forma nos conmueve, sea positiva o negativamente y esto va directamente a nuestras emociones. Sentimos cosas al escuchar determinado tipo de música, alegría, tristeza, rabia, nostalgia, angustia.
- Nivel 2 “Sacar cosas para afuera”. Se refiere a lo que ocurre luego en nuestro organismo una vez que sentimos el estímulo. Muchas veces la música nos incita a expresarnos. Cuando el escuchar un tipo de música ha sido precedido y acompañado por todo un proceso terapéutico, se puede llegar de pronto a un Insight y a un cierre de una Gestalt por mucho tiempo inconclusa.
- Nivel 3 “Comunicar”. Se refiere a una posibilidad que puede generar el escuchar una determinada música, al deseo o necesidad que muchas veces se produce de compartir la sensación que se tiene, mediante la comunicación, el abrirse a un diálogo, ya sea con el grupo o con el terapeuta.
Como primer postulado en la búsqueda de la relación musicoterapia-insight, podríamos concluir que lo expuesto en el Nivel 2 sobre los efectos de la música, “sacar cosas para afuera ”, expresar, es un espacio o entorno esencial que favorece y propicia el insight.
Continuando la búsqueda de soportes de la relación musicoterapia-insight, encontramos en la propuesta de Wheeler (1983) tres niveles de práctica clínica en musicoterapia para tratar las necesidades de pacientes psiquiátricos:
1. Musicoterapia de apoyo, orientada a las actividades
Estas actividades están estructuradas muy cuidadosamente por el terapeuta para maximizar la participación de los pacientes, que pueden variar en cuanto a nivel funcional y habilidad musical.
Los objetivos terapéuticos que se pueden trabajar a través de la musicoterapia orientada a la actividad, pueden ser:
a. mejorar la interacción social y tomar conciencia de los otros;
b. mantener la orientación a la realidad, o conciencia del aquí y ahora;
c. distraerse de las preocupaciones neuróticas u obsesiones;
d. participar de manera apropiada y exitosa en una actividad de grupo;
e. controlar las conductas impulsivas; y
f. utilizar apropiadamente el tiempo de ocio (Unkefer 1990 y Wheeler 1983)
2. Musicoterapia reeducativa, orientada al proceso y al insight
A este nivel, la participación activa es aún más importante, pero hay un mayor énfasis en la reflexión y en el proceso verbal sobre las relaciones interpersonales y emociones. Por tanto las actividades están diseñadas para promover:
a. la identificación y expresión de sentimientos,
b. resolución de problemas,
c. la toma de conciencia de las propias conductas,
d. la facilitación de cambios conductuales. (Davis, Gfeller y Thaut 2000, pp.115)
3. Musicoterapia reconstructiva, de orientación analítica y de catarsis
A este nivel, las actividades musicales se utilizan para destapar, soltar o resolver conflictos inconscientes (Corey 1996).
Desde un punto de vista psicológico, se puede destacar la evidencia de la música como catarsis de emociones no expresadas verbalmente y como una influencia que puede producir cambios en la personalidad (Betés de Toro 2000, pp.15).
Tomando en cuenta los postulados realizados por Wheeler, la práctica clínica de la musicoterapia para la facilitación de un proceso de insight estaría circunscrita al Nivel 2 “Musicoterapia reeducativa, orientada al proceso o al insight”. Los objetivos planteados para esta aplicación se enfocan en la identificación, la toma de conciencia, la reflexión y la expresión.
Con relación a la corriente filosófica que mejor sustenta la aplicación de la musicoterapia en un tratamiento psiquiátrico, orientado a la búsqueda o facilitación del insight, es la que da sustento al Modelo Psicodinámico ya que, según Ruud (1980):
· la música como una forma no verbal de expresión se puede utilizar para explorar materiales inconscientes,
· la música se puede utilizar como salida para expresar necesidades hostiles o inaceptables,
· a través de la participación exitosa en actividades musicales el paciente puede experimentar un sentimiento de dominio y control que contribuye a una mejora del auto-concepto y al refuerzo del ego.
En el modelo psicodinámico, actividades musicales enmarcadas en técnicas como la improvisación o la imaginación guiada son de gran utilidad en la exploración y expresión de materiales inconcientes. El paciente a través de estas técnicas encuentra un espacio de autoconocimiento y comunicación libre de presiones formales o instrumentales, como lo expresa María José Varas S. en su artículo, “cuando nos atrevemos a tomar e improvisar en un instrumento o a cantar con nuestra voz, estamos “sacando para afuera” sin intelectualizaciones ni mecanismos defensivos, la parte emocional y sensorial en una forma muy directa, a modo de catarsis”.
A manera de conclusión la música por su flexibilidad y adaptabilidad; su poder de convocatoria y afectación sensible; por ser producto de una psicología y un quehacer social; por ser un canal de comunicación y expresión, se convierte en un elemento y en un recurso de gran valor en el tratamiento de trastornos psicológicos.
La musicoterapia como disciplina terapéutica proporciona métodos, técnicas y actividades pertinentes para el logro de objetivos orientados a sentirnos, entendernos, expresarnos, pensarnos y transformarnos, facilitando procesos de toma de conciencia (insight), autorreflexión y autodeterminación.

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waoo musicoterapia esta técnica es muy utilizada en diferentes trastornos y en todos funciona que bueno saber que la música logra tanto claro "la buena música"
ResponderEliminarSe ha comprobado que la música es capaz de afectar notablemente a la actividad cerebral y, por tanto, afectar a los patrones cognitivos, y a las funciones vegetativas (frecuencia cardiaca, ritmo respiratorio, etc). La música tiene la capacidad de mover al ser humano tanto en el ámbito físico como en el psíquico es ideal para estos casos
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